
Thursday Dec 01, 2022
Hebreos 12:1–17
Hebreos 12:1-17
Por tanto, ya que contamos con tan gran nube de testigos que nos rodea, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia tan pulidamente, y corramos con paciencia la carrera que está puesta delante de nosotros, mirando a Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, desprecio de la vergüenza, y se sentó a la derecha del trono de Dios.
3 Porque tenedlo presente a Aquel que soportó tal hostilidad de parte de los pecadores contra Sí mismo, para que no os canséis ni desmayéis.
4 Aun no habéis resistido hasta derramar sangre en vuestra lucha contra el pecado; 5 y habéis olvidado la exhortación que os habla como a hijos:
"Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por Él; 6 Porque al que el Señor ama disciplina, y azota a todo hijo a quien recibe."
7 Es para vuestra disciplina que soportáis; Dios trata con vosotros como con hijos; ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si os disciplinan a todos, de vuestra parte, ¿qué hijo sois? No tenéis, entonces, hijos legítimos, sino ilegítimos. 9 Además, tuvimos a nuestros padres terrenales por maestros, y los venerábamos; ¿no obedeceremos mucho más al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Ellos nos disciplinaban por poco tiempo, según les parecía, pero Él, para beneficio nuestro, para que participemos de Su santidad. 11 En verdad, ninguna disciplina al presente parece ser motivo de gozo, sino de tristeza; después, sin embargo, da fruto apacible de justicia a los que por ella han sido ejercitados.
12 Por tanto, fortaleced las manos cansadas y las rodillas debilitadas, 13 y enderezad los caminos de vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que más bien se sane.
14 Seguid la
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